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Cauca, el 11 de mayo 2009
LA
GUERRA, UNA ESTRATEGIA PARA EL DESPOJO DE LOS TERRITORIOS ANCESTRALES
INDÍGENAS
La Consejería mayor
CRIC denuncia ante la comunidad nacional e internacional el atentado
de que fue víctima la niña Mayerli Alejandra Legarda
Quilcue, de 12 años de edad, hija de Aída Quilcue,
vocera de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria y Edwin
Legarda, quien fuera asesinado el 16 de diciembre por la Fuerza
Pública en el municipio de Totoró, departamento del
Cauca.
El atentado que sufrió la niña Mayerli
Legarda Quilcue, quien tiene medidas de protección, fue
perpetrado por 4 individuos, siendo aproximadamente las 6:00 de la
tarde del día 11 de mayo, los cuales apuntaron con armas
cortas hacia ella que se encontraba al frente de su casa de
habitación, situada en la Vereda Clarete del municipio de
Popayán, Cauca.
Cuando la niña observó el peligro se
internó en la casa y los delincuentes, que se movilizaban en un Carro
Blanco del que no pudo identificarse sus placas, rodearon la casa,
pero, al parecer, resolvieron emprender la huida con rumbo a la ciudad
de Popayán al observar movimientos de la guardia indígena que se
encontraba al interior de la vivienda.
Esta anómala situación está
rodeada de otros hechos irregulares sucedidos, uno, el día anterior,
cuando personas que dijeron ser funcionarios de Bienestar familiar,
intentaron entrar al colegio donde la menor estudia y luego visitaron
su vivienda y allí la interrogaron sin permiso ni conocimiento de su
señora madre, Aída Marina Quilcue Vivas.
Otro acontecimiento
denunciado por la Consejería Mayor CRIC, fue el sucedido el pasado 21
de abril, donde una patrulla de la policía estuvo merodeando la misma
casa y posteriormente, en horas de la noche, el carro asignado a la
niña Mayerli fue seguido desde la Panamericana por una patrulla
policial, y en un sitio solitario de la vía fue detenido, pretendiendo,
los uniformados, amenazantes con sus armas de dotación, requisar el
vehículo lo cual no fue permitido por la guardia que hace las veces de
escolta, tanto de la niña como de la entonces Consejera CRIC, Aída
Quilcue. El conductor del Vehículo explicó la condición del personal
transportado y los agentes en vez de atender su deber protector
llamaron refuerzos y rodearon amenazantes el carro donde se trasladaban
los indígenas. De mala gana, y al parecer por indicación, del
comandante de la policía Cauca, con quien se comunicó la autoridad
Indígena del CRIC, los uniformados cedieron el paso. Este hecho fue
puesto de conocimiento de los organismos de control del Estado el día
22 de abril del 2008.
La Consejería Mayor CRIC reclama ante el mundo
que el Estado colombiano detenga la guerra contra los indígenas, pues
mientras el presidente no se disculpe públicamente por su ofrecimiento
de pago de recompensas para romper la unidad indígena, realizado en
marzo del 2008 en la ciudad de Popayán, sus agentes seguirán
considerando un favor a su gobierno acechar y hasta asesinar a los
indígenas. Igual sucede con la guerrilla de las
FARC y su poco favor
a la paz de Colombia, al seguir amenazando y matando indígenas por
considerar que aquellas comunidades que tiene control territorial de la
fuerza pública son colaboradores o escudos de sus contrincantes.
Lo
sucedido en Nariño, en la Comunidad indígena de Piedra Verde, municipio
de Barbacoas, a las tres de la mañana del pasado 11 de mayo, donde los
indígenas Aw´a, Adelnelio Bisbiscuz García de 37 años edad y Marco
Antonio Taicúz de 32 años, y herida en la cabeza la señora Berta
Vargas, por individuos que vestían prendas militares, así lo confirman.
De
igual forma la amenaza a la gobernadora indígena, Luz Emerita Cuspian,
del Cabildo de Huila, Tierradentro, recibida a través de un panfleto
firmado por las auc, águilas negras y de llamadas telefónicas anónimas,
muestran que a pesar de que las comunidades se encuentra en medio de
una situación de riesgo vivida por la actividad volcánica del Nevado
del Huila, debiendo evacuar la zona y ubicarse en un albergue temporal
en el resguardo de Ambaló, municipio de Silvia, Cauca, el Estado no ha
prestado la atención suficiente a esta situación y por el contrario se
conoce que los territorios abandonados por las comunidades indígenas en
Tierradentro, están siendo copados por los todos los bandos del
conflicto armado.
Es claro que el conflicto armado pretende evitar
el desarrollo la autonomía e irrespetar el territorio como sucede con
el pueblo Nasa, donde el sexto frente de la guerrilla de las FARC ha
amenazado a 8 personas que hacen parte de la administración municipal y
del cabildo indígena de Jambaló.
Aparte, la guerra que se desarrolla
en gran parte del territorio caucano, se ha reportado que 18 personas
han sido evacuadas desde San Miguel de Infí, Guangüí y la parte baja de
Tombiquí, hacia el casco urbano de Timbiquí, al estar intoxicadas por
efecto de la guerra química con aspersión aérea con glifosato,
realizada por la Fuerza Pública colombiana desde el pasado 6 de mayo,
donde también aparte de las afectaciones humanas se ha informado, sobre
la muerte de peces de los ríos San Bernardo, San Miguel de Infí y Saija.
Denunciamos
esta política de guerra que resulta siendo una estrategia para forzar
el desplazamiento indígena y el abandono de los territorios
ancestrales, con la cual se desconoce el Auto 004 emitido por la Corte
Constitucional, por medio del cual se ordena al Estado colombiano
salvaguardar a los pueblos indígenas en peligro de extinción, como está
sucediendo en la frontera colombo- ecuatoriana con el pueblo Aw´a; en
la Costa Pacífica caucana con el Pueblo Eperara Siapidara y en
Tierradentro y norte del Cauca con el pueblo Nasa.
CONSEJERÍA MAYOR
CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA -CRIC-
Popayán, mayo 12 de 2009
Modificado el ( miércoles, 13 de mayo de 2009 )
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