Colombia Solidarity Campaign

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For the Humanitarian Accord: No to war, no to kidnappings Print
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Sunday, 03 February 2008 12:57

Declaration on the March of February 4 by the Polo Democratico Alternativo

Bogota, January 28 2008

Español  

The Polo Democratico Alternativo calls a Day of Action for the Humanitarian Accord, against war and kidnappings on February 4 at 11am and invites you to join the initiatives of the CUT [trade union federation], FECODE [teachers union], the Mayors of Bogotá, Cali and the Governors of Nariño, Santander and Cesar.

The Polo Democratico Alternativo judges it urgent in the present circumstances to announce its position without hesitation, since the march announced by the media can be interpreted in different ways. The Polo will not allow that its attitude is assumed to be either supportive of the Farc, kidnappings or crimes against humanity, or supportive of the government of Alvaro Uribe which it opposes unequivocally for its authoritarian and regressive nature.

1. We can’t accept, the false dilemma the public and the international community face – you’re either with the Farc or the government of Uribe.

2. We condemn without hesitation kidnapping and all other crimes against humanity committed by the Farc, illegal acts against the dignity of the person and all his/her rights such as autonomy, freedom, the right to not be submitted to cruel and inhuman treatment and to not be deprived unjustly of family and proximity to loved ones.

3. We condemn with equal force all the illegal armed groups, insurgents and paramilitaries, whose atrocious crimes, had they been shown in dramatic images like the recent photos of those kidnapped by the Farc, would have produced the same sentiments of repulsion and condemnation.

4. We denounce and condemn with indignation and sadness the ignominious conditions in which 4 million displaced people live, a product of the violent “clearance” of their lands by paramilitary groups and, occasionally too, by the guerrillas.

5. We denounce and condemn with even more vigour and indignation the horrendous crimes committed by the state’s forces, monstrous actions like executing innocent campesinos, teachers and trade unionists, who are then presented afterwards as fallen insurgents in combat.

And we condemn them with more force because they reveal the appalling inversion that occurs when those that have a responsibility to protect people morph into their merciless executioners.

6. All the above betrays the existence of an armed conflict that has scarred the country for more than 40 years, denied maliciously by a government that continues to hide the war’s existence in order to avoid an exploration of its causes and to present the military response, atrocious on many occasions, as Colombia’s contribution to the global war on terror.

7. We argue then that the explicit or implicit dilemma presented as immovable offers us a third option: the social state based on law, under a participatory democratic model, expressed in the 1991 constitution that this government has set about destroying and that the Polo has adopted, and belongs to its egalitarian philosophy, as its road map.

8. We have the firm conviction that only through the honest recognition of the existence of the conflict and admitting that there is in its origin social and economic factors that we have to tackle urgently, is it then possible to undertake the direction that will put an end to the conflict.

9. We affirm that the legitimate exercise of State force must be preceded and accompanied by a proposal for talks directed at recognising, without reservations, the grave errors committed by the actors and to conjoin efforts to build a just society in the framework of a renovated State, as distinct from today’s iniquitous and violent society.

10. We believe that until the yearned for end of this inhuman war we are suffering is achieved, it is essential to enter humanitarian agreements to mitigate the cruel effects of the armed confrontation, giving effect to the Geneva Conventions and Protocols and to our own Political Constitution, whilst at the same time demanding that all the kidnapped civilians (hostages) in the power of the irregular armed groups are freed, as demanded by International Humanitarian Law.

11. The Polo thinks that in the prosecution of these objectives the international community, the friendly countries and particularly our neighbours may assist in accompaniment, good offices and mediation with careful respect to the sovereignty of the country; and with a careful and respectful treatment towards those who agree to play this role.

12. As we see that these are not the reasons or objectives of those convening the [4 February] March, that has a strong resemblance to being official, we have resolved to demonstrate on the same date but at another time with all the organisations and people who share our perspectives, as represented in the following slogans:

No to War!
No to Kidnappings!
Yes to Life!
Yes to humanitarian agreements!
Yes to talks as a way to end the conflict!

Statement on 4 Feb Demonstrations against the FARC from the Colombia Solidarity Campaign

 

DECLARACIÓN DEL POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO SOBRE "LA MARCHA DEL 4 DE FEBRERO"

Por el Acuerdo Humanitario: no a la guerra, no al secuestro

Bogotá, enero 28 de 2008.

El Polo Democrático Alternativo convoca a una jornada por el Acuerdo Humanitario, contra la guerra y contra el secuestro, el 4 de febrero de 2008, a las 11:00 a.m., y para tales efectos invita a sumarse a las iniciativas de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Federación Colombiana de Educadores (FECODE), los Alcaldes de Bogotá, Cali y los gobernadores de Nariño, Santander y Cesar.

El Polo Democrático Alternativo juzga urgente en la presente coyuntura dar a conocer sin ambages cuál es su posición, ya que la marcha convocada por todos los medios de comunicación puede dar lugar a contradictorias interpretaciones y el Polo no puede permitir que su actitud se asuma ni como connivente con las Farc, el secuestro y los crímenes de guerra y lesa humanidad ni como apoyo al gobierno de Álvaro Uribe, al que se opone de modo inequívoco por su carácter autoritario y regresivo.

1. No podemos aceptar, por falso, el dilema que se les ha planteado a la ciudadanía y a la comunidad internacional como inexorable: o las Farc o el gobierno de Uribe.

2. Condenamos sin vacilación el secuestro y los demás crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por las Farc, atentatorios a la dignidad de la persona y a todos los derechos y bienes que de ella se derivan tales como la autonomía, la libertad, el derecho a no ser sometidos a tratos inhumanos y crueles y a no ser privados injustamente de la familia y la proximidad a los seres queridos.

3. Condenamos con idéntica fuerza a todos los grupos armados al margen de la ley, insurgentes y paramilitares, cuyos delitos atroces, de ser mostrados en imágenes dramáticas como lo han sido los secuestrados de las Farc, recientemente, tendrían que producir en todo el mundo igual sentimiento de repulsión y de condena.

4. Denunciamos y condenamos con indignación y tristeza las condiciones ignominiosas en que viven aproximadamente 4 millones de desplazados, producto del despojo violento de sus tierras por parte de grupos paramilitares y en ocasiones también de las guerrillas.

5. Denunciamos y condenamos aun con mayor vigor e indignación los crímenes horrendos cometidos por la fuerza pública mediante acciones monstruosas como las ejecuciones de campesinas y campesinos inocentes, de docentes y sindicalistas, presentados luego como insurgentes caídos en combate para materializar los siniestros "falsos positivos".

Y los condenamos con más fuerza porque revelan la inversión horripilante que ocurre cuando quienes tienen a su cargo la protección de las personas, se tornan en sus verdugos despiadados.

6. Todo lo anterior delata sin atenuantes, la existencia de un conflicto armado que aqueja al país desde hace más de 40 años, negado maliciosamente por un gobierno que se obstina en escamotear el fenómeno para soslayar la exploración de sus causas y presentar la respuesta militar, atroz en muchas ocasiones, como la contribución de Colombia a la lucha contra el terrorismo global.

7. Señalamos entonces que el dilema explícita o implícitamente presentado como inexorable admite y reclama una tercera opción: el Estado social de derecho, bajo la forma política de la democracia participativa, plasmado en la Constitución del 91 que tan denodadamente se ha empeñado este gobierno en destruir, y que el Polo ha adoptado, en lo que atañe a su filosofía igualitaria y garantista, como su hoja de ruta.

8. Tenemos la firme convicción de que sólo mediante el reconocimiento honesto de la existencia del conflicto y de que hay en su origen factores sociales y económicos que es urgente enfrentar, es posible emprender el camino para ponerle término.

9. Afirmamos que el ejercicio legítimo de la fuerza del Estado debe estar precedido y acompañado de un propósito de diálogo dirigido a reconocer, sin reticencias, los graves errores en que han incurrido los actores y a sumar esfuerzos para construir, en el marco de un Estado con la soberanía recobrada, una sociedad justa que se parezca muy poco a la inicua y violenta que hoy tenemos.

10. Creemos necesario que mientras el fin anhelado de esta guerra inhumana que padecemos se logra, es preciso urgir la celebración de acuerdos humanitarios que mitiguen los crueles efectos de la confrontación bélica, dando efectividad a los Convenios y Protocolos de Ginebra y a nuestra propia Constitución Política y demandando simultáneamente que todos los secuestrados civiles (rehenes) en poder de los grupos irregulares alzados en armas sean puestos en libertad sin condiciones, tal como lo exige el Derecho Internacional Humanitario.

11. Piensa el Polo que en la prosecución de esos objetivos la comunidad internacional, los países amigos y particularmente nuestros vecinos, pueden cumplir tareas de acompañamiento, buenos oficios e intermediación con cuidadoso respeto por la soberanía del país y con un trato considerado y respetuoso de éste hacia aquellos que condesciendan en cumplir tal función.

12. Como vemos que no son todos éstos los objetivos y razones que convocan a la marcha que ha tomado fuertes visos de oficial, hemos resuelto manifestar en la misma fecha pero en otro momento con todas las organizaciones y personas que compartan nuestros propósitos, plasmados en las siguientes consignas:

¡No a la guerra!
¡No al secuestro!
¡Sí a la vida!
¡Sí a los acuerdos humanitarios!
¡Sí al diálogo que ponga término al conflicto!

Comité Ejecutivo Nacional

Polo Democrático Alternativo - PDA

 

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