Reflexiones sobre los acuerdos de diciembre de 2008 entre el El Cerrejon y la Junta de Reubicacion d Print
Share
Areas of Work - Mining
Tuesday, 13 January 2009 13:03

Por Richard Solly

Londres, 1 January 2009

La firma de un acuerdo entre Carbones del Cerrejon y la Junta de Reubicacion de Tabaco es histórico y verdaderamente bienvenido. De acuerdo a Armando Perez, asesor legal de la Junta, el acuerdo contiene la mayor parte de lo que la comunidad ha venido demandando desde el brutal desalojo de los habitantes de Tabaco y la demolición de su aldea cometidos entre finales de 2001 y comienzos de 2002.

Este acuerdo se logro mediante la determinacióon de su gente y de la capacidad organizativa de la la Junta de Reubicacion de Tabaco. Con la asistencia de alianzas dentro y fuera de Colombia. El involucramiento de la organización Yanama, miembro de la Red Minería y Comunidades, fue clave. Fue su presidente, Remedios Fajardo, quien primero atrajo la atención internacional a la devastación causada por la mina El Cerrejón. Remedios Fajardo y Armando Perez ayudaron a crear una red de organizaciones en los países donde los dueños corporativos de la mina tienen sus sedes: en Estados Unidos Exxon Mobil, su operador original, en Australia BHP Billiton, en Suiza Xstrata, y en Reino Unido, Anglo American.

Entre los elementos importantes de la campaña de apoyo a los habitantes de Tabaco han sido:
Una serie de demandas judiciales en las cortes colombianas, que culminaron en una victoria para la gente de Tabaco en la Corte Suprema de Colombia, en mayo de 2002, pero este fallo permaneció escandalosamente incumplido por las autoridades del país.
Asistencia regular a las reuniones anuales de accionistas (AGM, por sus siglas en inglés) de Anglo American y BHP Billiton, por parte de representantes o compañeros de Tabaco, y en dos ocasiones, por representantes sindicales colombianos, para insistir en que El Cerrejon atienda las demandas de relocalización y compensación.Campañas en Estados Unidos y Canadá para asegurar que las empresas de generación eléctrica que compran carbón de la mina presionen a la empresa para que llegue a acuerdos justos con las comunidades que afecta.

Apoyo de SINTRACARBON, el sindicato de trabajadores mineros, a las demandas de las comunidades, y la inclusión de estas demandas en las negociaciones del sindicato con la empresa.Varios giras de charlas en Estados Unidos y Europa de representantes de Yanama, la comunidad y el sindicato, organizados por North Shore Colombia Solidarity (Estados Unidos), Colombia Solidarity Campaign (Reino Unido) y Aktion Schweiz Kolumbien (ASK, de Suiza), que incluyo reuniones públicas, con funcionarios del gobierno y legisladores.
Publicación de materiales sobre la lucha de la comunidad en el sitio web de Mines and Communities y muchos otros, y de forma impresa, particularmente gracias al trabajo de la profesora Avi Chomsky, de la Universidad de Salem.

Protestas y campañas de cartas a las empresas multinacionales involucradas.
La presentación de una queja contra BHP Billiton al punto focal en Australia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con el patrocinio legal del abogado australiano Ralph Bleechmore, por incumplimiento de sus guias voluntarias para la relocalización forzada de comunidades cometido por la empresa El Cerrejon, .

Una queja similar presentada por ASK al punto focal en suiza por el rol de Xstrata en El Cerrejon.Estas quejas ante la OCDE parecen haber sido la gota que revalso el vaso de los dueños multinacionales de la mina, que a mediados de 2007 establecio un Panel Independiente de Investigación sobre sus impactos. Este panel, presidido por John Harker, vice Rector de la Universidad Cape Breton, en Nova Scotia, hizo una serie de recomendaciones sobre cambios en el manejo de la mina. Cerrejon Coal acepto esas recomendaciones, y el acuerdo con la Junta de Reubicacion de Tabaco es uno de sus frutos.

El acuerdo tiene el potencial de conducir a la reconstrucción, en tierra agrícola adecuada, de una nueva comunidad de Tabaco para quienes vivieron en ella, y la reconstrucción de los modos de vida de la población. Pero es esencial que quienes apoyan a la comunidad continuen monitoreando la implementación del acuerdo, para asegurar que no solamente acumule polvo en un cajón, como el fallo de la Corte Suprema de mayo de 2002.

Más aun, otras comunidades - Tamaquitos, Roche, Chancleta y Patilla - todavía enfrentan una relocalización y necesitan apoyo en sus respectivas negociaciones con Carbones del Cerrejon. La empresa debe aceptar las demandas de esas comunidades, y la cantidad y calidad de las tierras donde serán ubicadas, y asegurar que en el período previo a la relocalización el modo de vida de todos sus habitantes es preservado.

Por su parte, los trabajadores de SINTRACARBON se encuentran (a finales de diciembre de 2008) en medio de negociaciones salariales con la empresa. Carbones del Cerrejon debe aceptar todas las demandas que el sindicato ha presentado. Entre esas demandas, es de especial importancia las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados, quienes no gozan de los mismos derechos que los trabajadores contratados directamente. También es importante la cuestión de la salud laboral. La empresa sigue resistiéndose al reclamo legítimo a que la exposición prolongada a sustancias cancerígenas sea considerada peligrosa, ya que de este modo la empresa deberá realizar mayores pagos a la seguridad social requeridos por la legislación colombiana para que los trabajadores puedan retirarse antes.

Todos quienes hemos acompañado al Comité por la Relocalización de Tabaco en su lucha, nos regocijamos en que la perseverancia colectiva finalmente proveyó justicia. Pero, para citar a un conocido primer ministro británico de mediados del siglo XX, "este no es el fin. Este no es ni siquiera el comienzo del fin. Pero es, quizá, el final del comienzo."

La lucha continua!

Cerrejón y el Comité de Relocalización de Tabaco logran un acuerdo final