HACIA UNA DICTADURA Print
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Bulletin archive - Bulletin Issue8 October?December 2002
Thursday, 28 August 2008 20:21
Cuenta de testigo presencial

Antes de la elección y posesión de Álvaro Uribe como nuevo presidente de Colombia todos temíamos la ola de represión que caería sobre el país.


Este temor se vio claramente justificado pocas horas después de que Uribe se posesionara ante el Congreso de la Republica.

Estuve en Colombia el día de la posesión y pude sentir como crecía el temor en aquellas personas que trabajan por la protección de derechos humanos, lideres comunitarios, sindicalistas y la población civil en general, todos a la espera de las medidas del nuevo Presidente quien rápidamente despejó las dudas de todos ya que al día siguiente de su posesión, el 8 de Agosto se desplazó a las seis de la mañana a Valledupar a inaugurar una de sus medidas más controversiales , la Red de un millon de Informantes los cuales informarán a la fuerza pública sobre personas sospechosas o movimientos extraños.

Aunque Uribe asegura que su política de Seguridad Democrática sólo convoca "la solidaridad de un millón de ciudadanos para que, voluntariamente, asuman la tarea de cooperar con la Fuerza Publica y la Administración de Justicia". La duda de muchos es que tanta solidaridad en realidad se puede expresar y que tan voluntaria es cuando ella es suministrada por personas que viven en zonas de extrema violencia que muchas veces actúan bajo amenazas o con altísimos índices de desempleo y las cuales recibirán dinero en los "lunes de recompensa".

Tuve la oportunidad de conversar con varias personas en Colombia, cuyos testimonios me dejaron emocionalmente muy afectada por su difícil situación, pero uno de los testimonios que más me preocupo y afecto fue el de un soldado de uno de los batallones radicados en la zona norte del país, quien me habló del plan 2x2, mediante el cual los soldados cumplirían dos meses con el ejército regular y otros dos meses trabajarían con grupos paramilitares.

De hecho se puede observar que en ciudades en donde la violencia de tipo política o social no había hecho presencia se encuentran en estos momentos en crisis ante el asesinato de varios de sus lideres comunitarios, como es Barranquilla. Además, en Cali donde los sindicalistas con el apoyo de la comunidad habían logrado que no se privatizara la empresa de servicios públicos Emcali, fueron claramente acosados el día 9 de agosto cuando el presidente Uribe fue a discutir el futuro de la Empresa, reunión a la que no fue invitado el sindicato. Mientras me encontraba visitando a nuestros amigos de Sintraemcali, el ejército con gran cantidad de armamento y con uniforme de combate rodeó las instalaciones del sindicato en un acto intimidatorio y provocator que impidió que los sindicalistas salieran a una marcha que tenían programada para de todas maneras hacer oír su voz en contra de la privatización ante el nuevo gobierno.

Hermes